Es la primera pregunta que nos hacemos antes de una sesión de retrato: ¿fuera, a la luz del día, o en estudio sobre un fondo neutro? Ambos ofrecen grandes resultados. Simplemente no cuentan lo mismo. Aquí tenéis cómo decidir según el uso que queráis darles.
El retrato en exterior: vida y contexto
En exterior, la luz natural y el entorno hacen parte del trabajo. Caminamos, hablamos, y las imágenes suelen surgir en esos momentos entre dos poses. Eso es lo que buscamos cuando queremos un retrato que respire: un parque, una calle de Toulouse, una luz de última hora de la tarde.
A elegir si:
- queréis imágenes cálidas, poco posadas y con ambiente;
- el retrato es personal (redes, web personal, regalo);
- os sentís más cómodos en movimiento que quietos frente al objetivo.
El único factor real a tener en cuenta es el clima y la hora. Programamos la sesión cuando la luz es buena, no a pleno mediodía.
El estudio: control y constancia
En el estudio nada se deja al azar: fondo liso, luz controlada, el mismo resultado de una foto a otra. Es limpio, sobrio y funciona muy bien cuando se necesitan varias imágenes coherentes entre sí.
A elegir si:
- es para un uso profesional: retrato corporate, foto de equipo, LinkedIn;
- necesitáis un fondo neutro, que se pueda recortar y que no pase de moda;
- queréis un resultado predecible, sin depender del clima que haga.
¿Y si la respuesta fuera «ambos»?
Nada os obliga a elegir. En una misma sesión, a menudo hacemos algunas imágenes en exterior para el ambiente y algunos retratos más encuadrados para los usos serios. Os llevaréis material para cubrir diferentes necesidades.
Un apunte sobre nuestra forma de trabajar: no nos limitamos a lo puramente espontáneo. Os guiamos en la postura, la colocación y la mirada. El «natural» de un buen retrato, la mayoría de las veces, es un natural dirigido. Nuestro trabajo es que no se note.
Cómo lo hacemos
On commence toujours par la même question : ces photos, elles vont servir à quoi, et où ? La réponse oriente tout le reste, du lieu au cadrage. Ensuite on s’adapte à vous, pas l’inverse. Certains sont à l’aise tout de suite, d’autres ont besoin de dix minutes pour oublier l’appareil. Les deux, c’est normal. Si c’est un portrait pro qui vous amène, notre article sur comment préparer sa séance portrait LinkedIn donne quelques repères concrets, et tout le détail de la prestation est sur la page photographe portrait à Toulouse.
Une séance portrait en tête ? Dites-nous à quoi elle servira, on vous conseille le format juste. Hablémoslo.